Como Es La Salud Publica En Chile?

25.02.2023 0 Comments

Como Es La Salud Publica En Chile
El sistema de salud chileno está compuesto por un sistema mixto de atención integrado por el seguro público, que se denomina FONASA, que es el Fondo Nacional de Salud, y uno privado denominado ISAPRE, Instituciones de Salud Previsional.
Ver respuesta completa

¿Cómo es la calidad de la salud en Chile?

Según estudio internacional: Calidad y acceso a la salud en Chile ha mejorado en los últimos 25 años Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de la U. de Washington (IHME, por sus siglas en inglés) dio a conocer u n nuevo estudio mundial en el que analiza el acceso a la salud y la calidad de ésta en 195 países.

Para eso, se basaron en la tasa de mortalidad de 32 enfermedades prevenibles y para cada una de ellas aplicaron el índice de calidad y acceso a la salud (HAQ), una escala que va de 0 a 100. Según estos datos, en los últimos 25 años Chile mejoró su índice en 28 puntos y además está entre el 25% de los países con mejores resultados, primero en Latinoamérica.

El estudio, publicado en la revista médica internacional The Lancet, señala que hoy Chile registra una puntuación total de 76, mientras que en 1995 llegaba a los 58 ; en el caso de enfermedades como el sarampión y la difteria alcanza el máximo puntaje (100), pero baja a 19 cuando se trata del cáncer testicular.

  1. Entre las 32 enfermedades que evalúa el índice está la tuberculosis, difteria, tétanos, sarampión, cáncer de colon y recto, cáncer testicular, melanoma, cáncer de mama, uterino, trastornos maternos e infantiles, diabetes, anomalías congénitas, apendicitis, entre otras.
  2. Entre todos los países evaluados, Chile se ubica en el lugar 49 de 195,

En todo el continente americano solo es superado por Canadá (87,6), Estados Unidos (81,3), Bermuda (79) y Puerto Rico (76,6). Según Dean Owen del IHME de la U. de Washington, Chile está muy bien. “La nación vio un aumento significativo en su calificación en salud y el índice de calidad de 1990 a 2015, pasando de 58,8 a 76.

  • Este aumento corresponde al aumento del desarrollo sociodemográfico”, dice.
  • Además, añade que ” Chile redujo la brecha entre sus niveles observados de acceso y calidad de la atención de la salud y los niveles alcanzados por otros países con niveles similares de factores socioeconómicos,
  • Sin embargo, el país se clasificó muy bajo (19) en el tratamiento del cáncer testicular.

En todos los demás casos, las calificaciones de Chile fueron superiores a los 50 puntos, incluyendo dos enfermedades en las que obtuvieron 100 puntos”, dice. “Tener una economía fuerte no garantiza una buena atención médica. Tener una gran tecnología médica tampoco.

Lo sabemos porque las personas no están recibiendo la atención que se debe esperar para enfermedades con tratamientos establecidos”, indica Christopher Murray, autor principal del estudio. Ejemplo de esto, es Estados Unidos (81): si se compara con economías fuertes como Japón (89), Australia (89,8), el acceso y la calidad de la atención de salud es mucho más bajos que sus pares.

: Según estudio internacional: Calidad y acceso a la salud en Chile ha mejorado en los últimos 25 años
Ver respuesta completa

¿Cómo funciona el sistema de salud pública en Chile?

La Seguridad Social en Chile, provee de derechos a los trabajadores/as independientes y dependientes, activos o pasivos, ante las contingencias sociales en salud está la de enfermedad y el embarazo. Es un sistema mixto, que contempla entidades la red Pública y Privada de Salud.

La Salud Pública: Opera a través de un Seguro Social de Salud administrado por Fondo Nacional de Salud (FONASA), sobre la base de un esquema de reparto, que se financia con el aporte de sus trabajadores/as y con recursos del Estado, provenientes de los impuestos generales de la nación. La cobertura que otorga este esquema es independiente del monto de la cotización siendo la misma para todos los afiliados, no importando el tamaño del grupo familiar cubierto, en la red pública institucional.

La Salud Privada: Está conformada por las Instituciones de Salud Previsional (ISAPRE) y por Proveedores Privados de Salud.

La ISAPRE opera como un sistema de seguros de salud basado en contratos individuales, en el que los beneficios otorgados obedecen directamente al plan contratado, que dependen entre otros del sexo, la edad y preexistencia de enfermedades de sus afiliados. Los Proveedores Privados de Salud son los hospitales, clínicas y profesionales independientes que atienden tanto a los asegurados de las ISAPRE como a los cotizantes de FONASA.

Ver respuesta completa

¿Cuáles son los problemas de la salud pública en Chile?

Los problemas del aseguramiento privado en salud en Chile: en busca de una solución para una historia de ineficiencia e inequidad Análisis Publicado el 1 de diciembre de 2011 | http://doi.org/ 10.5867/medwave.2011.12.5264

  • Los problemas del aseguramiento privado en salud en Chile: en busca de una solución para una historia de ineficiencia e inequidad
  • The problems of private health insurance in Chile: Looking for a solution to a history of inefficiency and inequity
  • Camilo Cid

El concepto de aseguramiento de la salud es de vital importancia para la política sanitaria, ya que permite que los ciudadanos repartan el riesgo derivado de los gastos en salud que puedan necesitar y que tengan acceso a provisión de los servicios médicos cuando los necesiten.

La necesidad de repartir el riesgo individual de enfermar es una consecuencia directa de la incertidumbre que caracteriza al sector de salud. En el caso de los seguros de salud en Chile estos son capaces de obtener equilibrio financiero (cuando son públicos) o beneficios (cuando son privados) mediante la fijación de una prima.

Normalmente la información es asimétrica, y una de las fallas se debe a que el seguro privado tiene mejor información, lo que induce selección de riesgos. Una forma de regular esto es establecer un seguro obligatorio con una prima única proporcional a la renta, de manera que se incentive el aporte de acuerdo a ingresos (independientemente de los riesgos) y la eficiencia del pool, al estar todos incorporados.

  • Una propuesta natural y que es funcional al sistema actual, es la generación de un fondo solidario único y el establecimiento de una prima comunitaria amplia que lo financie.
  • Se analiza la viabilidad del fondo solidario único y sus requisitos, y se analiza el plan garantizado de salud que el gobierno propondrá como reforma al sector de las ISAPRE.

Recurriremos a la teoría y conceptos, todos ellos desarrollados hace muchos años en el campo de la economía de la salud 1, para responder esta pregunta de la forma más apegada posible al caso concreto de Chile. El concepto de aseguramiento de la salud es de vital importancia para la política sanitaria, ya que permite que los ciudadanos repartan el riesgo derivado de los gastos en salud que puedan necesitar y que tengan acceso a provisión de los servicios médicos cuando los necesiten.

La necesidad de repartir el riesgo individual de enfermar es una consecuencia directa de la incertidumbre que caracteriza al sector de salud, ya que la necesidad de atenciones y su demanda son, generalmente, inciertas. Pero, en cambio, a nivel agregado sí se puede predecir la cantidad de atenciones que tendrán que ser provistas para una población determinada.

Este es el aporte del seguro de salud para un país, que es capaz de absorber los riesgos individuales de todos los asegurados y convertirlos en un único riesgo poblacional, lo cual es más eficiente y más equitativo. En el caso de los seguros de salud en Chile, como las ISAPRE (instituciones de salud previsional) o FONASA (Fondo Nacional de Salud, el asegurador público) en su rol de aseguramiento, estos son capaces de obtener equilibrio financiero (cuando son públicos) o beneficios (cuando son privados), al responsabilizarse de las pérdidas ocurridas aseguradas por los individuos, mediante la fijación de una prima.

Para que este proceso funcione bien es de vital importancia la información de que disponen, tanto la oferta como la demanda. Pero normalmente esta información es asimétrica, cuestión que constituye la fuente principal de las fallas del sistema de seguros y el fundamento de la necesidad de regulación.

Una de estas fallas, debida a la mejor información de que dispone el seguro, es la selección de riesgos. El seguro privado tiene el incentivo de evitar el riesgo seleccionando aquellos pacientes que se espera le proporcionen beneficios, así como evitando otros pacientes que pudieran proporcionarle pérdidas.

Además, en un mercado de seguros privados de salud que compiten entre sí, en que la prima depende de las características individuales de los asegurados, el seguro anticipa con exactitud el gasto en salud asociado al cuidado del enfermo crónico; entonces la fijación de la prima va a corresponder al riesgo individual del enfermo.

De este modo, la prima es significativamente más grande que si el riesgo absorbido fuera el poblacional. De esta forma, el seguro privado de salud se enfrenta a riesgos poblacionales, pero fuerza a los individuos a pagar primas ajustadas a los riesgos individuales.

Una forma de regular esto es establecer un seguro obligatorio con una prima única proporcional a la renta, de manera que se incentive el aporte de acuerdo a ingresos (independientemente de los riesgos) y la eficiencia del pool, al estar todos incorporados. Esa es la línea que uno encuentra en todos los sistemas de seguridad social; en Chile también, mediante el 7% obligatorio para salud y con la obligación de estar asegurado para los trabajadores formales.

Pero claramente esto no ha sido suficiente. Cuando hablamos del problema del aseguramiento en salud en Chile, estamos haciendo referencia a la selección de riesgos, por una parte, y al concepto de contrato individual de seguros privados -opuesto al concepto de seguridad social-, por otra.

La solución se basa en una apropiada regulación que reponga el concepto de seguridad social de salud, esto es: que el objetivo prioritario de la política pública en salud sea preservar el principio de atención sanitaria social, es decir, acceso a la salud a todas las personas en función de la necesidad, sin importar su disponibilidad a pagar, tal como lo plantea la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Para lograr tal objetivo se requeriría de un seguro obligatorio, de cobertura universal, con una provisión de servicios con alto grado de gasto público, tal como es el estándar conocido en la mayoría de los países de la OCDE (Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico) y de la UE (Unión Europea).

  1. En Chile, la base fundamental del sistema creado por el régimen militar hace 30 años, exactamente se resume en que los ciudadanos tienen la opción de elegir entre seguro de salud público o seguros privados.
  2. Cuando aportan sus cotizaciones a una ISAPRE, se podría entender que se está optando por salir del “pool” de riesgos conjuntos de toda la sociedad para entrar en un “pool” individual de cada ISAPRE.

Esta elección se realiza en un entorno de competencia, pero se trata de una competencia por seleccionar riesgos, en vez de una competencia por generar mayor valor en salud. Este es el problema central de lo que ha estado ocurriendo en el sistema de aseguramiento privado en Chile.

El resultado de lo anterior es que hay grupos de personas que son discriminados en el sistema ISAPRE (adultos mayores, niños, mujeres en edad fértil, enfermos crónicos), los cuales, ante una necesidad de salud, terminan siendo cautivos de la ISAPRE; y que mientras más compleja sea su situación de salud, mayor es la dificultad para satisfacer sus necesidades.

A la larga son expulsados del sistema y se ven obligados a afiliarse a FONASA, donde nunca antes han contribuido, y donde llegan en el momento en que tienen necesidad de mayores gastos en salud. En suma: ineficiencia e inequidad. Los problemas requieren de una respuesta regulatoria sólida para proteger a los ciudadanos y mejorar el bienestar social.

  • Cualquier cambio regulatorio necesita afrontar el problema de la selección de riesgos.
  • Pero hay que tener en cuenta que las tablas de factores de riesgo y su uso para subir los precios de las ISAPRE, son sólo la consecuencia y no la causa del problema.
  • Es decir, los diferenciales y alzas excesivas de precios de las primas de las aseguradoras privadas surgen de la tarificación en función del riesgo.

Lo que hay que mitigar es la selección de riesgos; si ésta se elimina, el problema desaparecerá. Una propuesta natural y que es funcional al sistema actual, y por eso la llamamos solución funcional, es la generación de un fondo solidario único y el establecimiento de una prima comunitaria amplia que lo financie.

  • Con ello se podrá establecer un mecanismo que genere una compensación equitativa de los riesgos.
  • Si no se introduce esta modificación al sistema, resultará siempre más rentable para las ISAPRE y los proveedores privados competir por seleccionar los usuarios con menores riesgos en lugar de buscar mayor eficiencia y calidad.

Actualmente, el supuesto constitucional es que los ciudadanos pueden escoger entre estar en FONASA o en una ISAPRE; es decir, existen dos “pools” de riesgos distintos; uno público, y otro privado. Luego, cada ISAPRE constituye un fondo separado y no solidario con el resto del sistema de aseguramiento privado.

En consecuencia, existen al menos ocho fondos de riesgo en Chile (FONASA y 7 ISAPRE abiertas). Se requiere transformarlos en uno solo, que permita la compensación de riesgos al conjunto de las aseguradoras, abarcando tanto la pública FONASA, como las privadas. Esta medida representaría un cambio sustancial respecto del modelo actual.

Países como Holanda, Alemania, Bélgica, Suiza, entre otros, han evolucionado con éxito hacia sistemas de este tipo. En primer lugar, un fondo nacional único tiene la ventaja de que los aportes a él se establecen en función de la cotización legal del 7% (o sea, según ingreso), mientras que la asignación de recursos se establece según necesidad o riesgo de enfermar, haciendo realidad el principio de equidad en el financiamiento proclamado por la OMS.

Ello debe estar acompañado de la obligatoriedad de aceptación por parte de las ISAPRE de todas las personas que le soliciten ingreso, independientemente de su edad, sexo o riesgo de enfermar, lo que FONASA ya hace. Esto evitaría, de una vez por todas, la existencia de períodos de carencia y preexistencias, que limitan el acceso.

En segundo lugar, la oferta debe ser equivalente en cuanto a beneficios (prestaciones) y a cobertura financiera (copago), ya que si existen diferencias en cobertura de prestaciones o coberturas financieras, habrá espacio para algún tipo de competencia por selección, en lugar de una competencia por conseguir mayor eficiencia y calidad.

En este sentido, definimos que un plan único de salud es un solo conjunto de beneficios para todos los ciudadanos, beneficios en servicios ofrecidos y cobertura financiera. Si no es así, aún cuando el listado de beneficios sea el mismo, existirán tantos planes diferentes como coberturas financieras se diseñen.

Recientemente se ha informado que el gobierno propondrá una reforma al sistema privado de salud de las ISAPRE. Para ello propondría un plan garantizado de salud llamado PGS y unos arreglos de financiamiento que aún no están muy claros.

  1. El problema que se enfrenta en salud es la inequidad y también la ineficiencia que produce un sistema segmentado entre ISAPRE y FONASA, que ha generado una salud para personas de bajos ingresos y otra para altos ingresos, donde usualmente los primeros son más propensos a enfermar que los segundos, lo cual agrava la situación.
  2. A pesar del éxito que el sistema de aseguramiento privado ha tenido en el descreme de su población beneficiaria, lo que le ha generado altas ganancias (cerca de 30% sobre capital y reservas -en promedio- desde su creación), y a pesar del subsidio implícito que ha recibido al descargar todos sus peores riesgos en el asegurador público durante años; los problemas de discriminación por riesgo y el rechazo generalizado ante el mismo por parte de sus propios usuarios, han mostrado al sistema ISAPRE como inviable en el largo plazo.
  3. Dado lo anterior, la solución funcional debe considerar al conjunto del financiamiento y aseguramiento de la salud, esto es, a FONASA e ISAPRE, y no sólo a estas últimas como propone el proyecto de PGS.
You might be interested:  Que Es Una Aseguradora De Salud?

Las ISAPRE administran una cotización social de salud y, por lo tanto, tienen las mismas obligaciones constitucionales que FONASA para con sus usuarios, es decir: asegurar el acceso a la salud. Esta es la interpretación correcta del fallo del Tribunal Constitucional del año pasado 2,

Para lograr lo anterior, las ISAPRE cuentan con un financiamiento de seguridad social que constituye el 7% de cotización obligatoria. En este contexto se debe conformar el fondo central entre las ISAPRE y FONASA, que solidarice lo que siempre debió ser solidarizado, esto es: el 7% de la cotización social de los usuarios.

Como se ha señalado, el fondo deberá reunir estos recursos y redistribuirlos a través de todos los aseguradores, de acuerdo con las necesidades de salud de sus usuarios. Por otro lado, si efectivamente se quiere incentivar la competencia en calidad, los usuarios que lo deseen podrían destinar un monto adicional al 7% para pagar primas planas iguales, que algunas ISAPRES pudiesen cobrar de acuerdo al costo y calidad de la atención que ofrecen sus redes.

  1. El costo de oportunidad de no estar en FONASA corresponderá a esta prima plana.
  2. Finalmente, los recursos del 7% obligatorio (y subsidios equivalentes para quienes no tienen recursos), traducidos a un monto monetario, deben financiar un conjunto amplio y completo de beneficios de salud, que sea igual para todos.

Para otorgar este conjunto de beneficios, cada asegurador deberá contar con una sola red acreditada de prestadores y cumplir a cabalidad su rol de control de costos frente a ellos, lo que debe ser fiscalizado por la Superintendencia de Salud. Esta es una estructura de regulación de recomposición de la seguridad social que limita la competencia por precios.

  1. En efecto, se debe limitar la competencia vía precio de las primas (que, finalmente, es una competencia por quién discrimina mejor) y fomentar la calidad y el control de costos.
  2. Esta es la mera aplicación racional y de sentido común que puede apreciarse, también, en las soluciones desarrolladas en el contexto europeo ante similares problemas.

En ningún caso se presenta aquí un diseño detallado sino líneas gruesas, ya que evidentemente, cualquier intento de implementación requeriría de estudios en detalle que abarquen cada una de las aristas del sistema. En definitiva, la solución funcional consiste en entender que las ISAPRE pertenecen a un sistema de seguridad social obligatorio que debe funcionar admitiendo que hay que transferir recursos entre sanos y enfermos, entre generaciones, entre sexos y entre distintas rentas, de manera que los riesgos se compensen a lo largo de la vida entre individuos que tienen riesgos distintos.

Pero es válido preguntarse si existen otras soluciones. Cuando nos referimos a un tipo de solución (la funcional) admitimos la existencia de otras. Desde mi punto de vista, existe también la solución que podemos llamar radical, que consistiría en cambiar de concepción del sistema para cubrir las necesidades de salud de los chilenos, esto es: pasar de un sistema de seguridad social de salud, a un sistema nacional de salud financiado por impuestos generales de la Nación.

Este es un camino posible y hay experiencia internacional al respecto, como el caso español. Los principios que esta solución implica son los mismos que la anterior y, en términos técnicos, la mancomunación de recursos sobre la base de capacidad de aportes y su distribución en base a necesidades, la haría la entidad estatal.

Evidentemente, esta salida nos lleva más directamente a la discusión sobre la estructura impositiva vigente que, como se sabe, en Chile es regresiva; porque para implementarla se requerirá aumentar drásticamente el presupuesto para salud y se requerirá contar con fuentes para ello, y estos recursos deberían provenir de una base progresiva de aportes de la sociedad.

El autor ha completado el formulario de declaración de conflictos de intereses del ICMJE traducido al castellano por Medwave, y declara no tener conflictos de intereses. El formulario puede ser solicitado contactando al autor responsable. Esta obra de Medwave está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 3.0 Unported.
Ver respuesta completa

¿Qué país tiene mejor salud en Latinoamerica?

Los países con el mejor sistema de salud de América Latina Distintos modelos sanitarios, incluso contrapuestos, han obtenido muy buenos resultados en la región, garantizando baja mortalidad y una mayor esperanza de vida Un indicador insoslayable para evaluar el grado de éxito del sistema de salud de un país es la esperanza de vida de la población,

Es imposible que las personas vivan muchos años en una nación con una infraestructura sanitaria precaria. Por el contrario, cuanto mejor sea esta, y mayores los cuidados que pueda brindar a los ciudadanos, más probable será que vivan más. Chile es el país con mayor esperanza de vida de América Latina,

En promedio, la gente vive allí 80 años, según datos de la, En un segundo lote, con 79 años de media, se encuentran Colombia, Costa Rica y Cuba. El que está peor ubicado es Haití, con apenas 62 años, 18 menos que Chile, lo que da una idea de la enorme disparidad que existe entre los países de la región.

  1. También están mal Bolivia (68 años), Guatemala (72) y El Salvador (72),
  2. Chile es el país con mayor esperanza de vida de América Latina Otro indicador trascendental es la mortalidad infantil, porque revela la penetración del sistema sanitario en la población.
  3. Cuando muchas personas no tienen acceso a hospitales ni a profesionales para atender sus emergencias, las mujeres dan a luz sin asistencia, en condiciones sumamente peligrosas,

En este rubro el que está a la cabeza es Cuba, Según la OMS, la probabilidad de morir antes de los cinco años es de 6 cada 1.000 nacidos vivos, En segundo lugar está Chile, con 8, y luego viene Costa Rica, con 10. Nuevamente, el que está en una situación más delicada es Haití, con 73 cada 1.000. Que los mejor posicionados sean Chile y Cuba resulta muy interesante, porque representan dos modelos de sociedad absolutamente opuestos, Chile es probablemente el país de la región donde más consolidada está la economía de mercado, y es también uno de los más libres y democráticos.

  1. Por el contrario, Cuba tiene un régimen de planificación estatal centralizada sin resquicios para la iniciativa privada, y es un país sin libertad ni democracia.
  2. ¿Qué significa esto? Que no hay un solo modelo que garantice la salud de la población, y que esta meta se puede alcanzar con estrategias muy diferenciadas.

Lo que no puede faltar son instituciones eficientes, que tracen objetivos de largo plazo y sean rigurosas en su cumplimiento, Donde rigen la anomia, el desorden y la improvisación, la insalubridad está garantizada. “No existe una sola arquitectura para todos los países” “El resultado de un sistema de salud no depende tanto de su arquitectura, sino de otras variables.

  1. Por ejemplo, si el país realmente apuesta a tener equidad, independientemente del modelo que elige.
  2. Hay que mirar a Europa, donde hay diferentes modelos, pero a todos les va muy bien “, explica Ursula Giedion, analista en políticas de salud con formación en la Universidad de Ginebra, Suiza, y en la Universidad Nacional de Colombia, consultada por Infobae,

” No existe una sola arquitectura para todos los países. ¿Hasta qué punto el modelo costarricense, con una población chica y homogénea sería aplicable en Nicaragua? ¿O hasta qué punto se podría aplicar uno más unificado en Argentina, con el nivel de descentralización que hay allí?”, se pregunta. Si se considera el gasto en salud como porcentaje del PIB, Costa Rica y Cuba están al tope, destinando cerca del 10% de acuerdo a, Allí es posible encontrar una correlación entre gasto y resultados. Pero en tercer lugar aparecen Brasil y Paraguay, que destinan el 8,9%, pero están lejos de los mejor ubicados,

La mejor prueba de que no hay una relación matemática entre una cosa y la otra es que Haití gasta un punto y medio más de su producto que Chile, que con 7,1% está por debajo de la mediana. Sin recursos no se puede hacer nada, pero con presupuestos abultados mal administrados, tampoco. Ni siquiera tener muchos hospitales, con muchas camas, es garantía de éxito,

Funciona para Cuba, que está primero con 53 cada 10.000 habitantes. Pero no tanto para Argentina, que está segunda con 47, más del doble que Chile (21), aunque con resultados más pobres. “Hay dos grandes temas -dice Giedion. Uno es la equidad en términos del acceso a beneficios, y otro es la calidad.

Hasta hace algunos años parecía que bastaba con asegurar a todos, pero ahora hay que pensar qué significa esa cobertura si no da acceso a servicios de calidad “. Buenos músicos necesitan un buen director de orquesta es consultor internacional en políticas de salud y medicamentos, máster en administración pública por la Fundação Getúlio Vargas, de Brasil, y licenciado en sociología por la Universidad de Buenos Aires, de Argentina.

Infobae lo consultó para comprender las diferencias entre los modelos existentes en la región. “En general, los sistemas de salud de América Latina son fragmentados y segmentados, Fragmentados porque el cuidado de la salud de la población se reparte entre múltiples responsables: una parte el Estado, otra la obra social, y otra las clínicas privadas.

Segmentados porque no hay una única institución, sino muchas, cada una con un pedazo”, explica. “Los sistemas de salud de América Latina son fragmentados y segmentados” “La tercera característica es que la financiación está pulverizada, Una clínica puede tener 20 contratos diferentes con distintas instituciones, lo que significa que brinda un mismo servicio, pero cobra diferente según el cliente.

Esta atomización atenta contra la calidad de la atención”, agrega. No obstante, como lo evidencian las estadísticas presentadas al comienzo, algunos países de la región escapan a esta lógica. Tienen sistemas integrados, con una responsabilidad coordinada y con un trabajo continuado en el cuidado de los pacientes. “En el extremo superior -dice Tobar- podemos poner a Costa Rica, a Brasil, a Uruguay y a Chile, Los demás están bastante más superpuestos. Por ejemplo, en Brasil se eliminaron las obras sociales, y todos los hospitales que dependían de ellas se transfirieron a los estados regionales.

  • Entonces hay un gran sistema público de cobertura universal.
  • De todos modos, uno 25 millones de brasileños contratan medicina prepaga”.
  • El caso uruguayo es bastante parecido.
  • Tenía un sistema de salud estructurado a partir de mutuales, muy similar al de las obras sociales, y además un sistema público y privado.

Para hacer más eficiente la asignación de recursos y la prestación del servicio, los aportes de empleados y empleadores que antes iban a las mutuales pasaron a un mismo fondo, Las personas sí o sí tienen que derivar allí el dinero, pero luego pueden elegir si contratar un seguro del Estado, uno mutual o uno privado.

  1. Uruguay hizo un seguro universal frente a las enfermedades más caras” Las aseguradoras no le cobran a los usuarios, sino que recaudan del fondo común, en función de los costos necesarios para el cuidado de sus clientes.
  2. Además reciben un premio por metas prestacionales, que es un plus por la cantidad de pacientes que requieren cuidados especiales, como los diabéticos.

” Lo otro que hizo Uruguay, para mi lo más brillante que se ha hecho en América Latina en la materia, es un seguro universal frente a las enfermedades más caras, Uno puede estar en el sistema de mutuales o en el público, pero todos los que tienen cáncer son tratados con los mismos protocolos, en los mismos establecimientos y con iguales medicamentos. En Costa Rica se siguió una estrategia diferente. En lugar de eliminar el seguro, se borró el sistema público y todo pasó a una misma aseguradora: la Caja Costarricense del Seguro Social, Todos están incorporados, porque a los que no pueden pagar los cubre el Estado.

  • Por último se puede mencionar el caso de Chile, que tiene un modelo más estratificado.
  • Es el país del continente con contribuciones sociales para salud más bajas, en torno al 1 por ciento.
  • Los más pobres reciben un seguro público y el resto aporta de su bolsillo, decidiendo si lo hace a ese seguro del Estado, que es más barato, o a uno privado.

El 70% de los chilenos está en el público, y el resto se reparte entre 12 empresas. La crítica que recibe este sistema es que hay una gran brecha entre ricos y pobres. Pero los resultados siguen siendo muy buenos, como lo marcan las estadísticas. “Argentina es absolutamente ineficiente por la duplicación de funciones” Argentina bien podría ser clasificada como la contracara de estos países.

  1. A pesar de ser de los que más invierte, de tener una amplia infraestructura y profesionales de calidad, el alto grado de desorganización hace que la prestación de servicios sea muy deficiente,
  2. Es absolutamente ineficiente por la duplicación de funciones.
  3. Está el hospital público, el privado y el financiado por la seguridad social, y cada uno puede tener diferentes contratos, lo que da lugar a algunas locuras.

Un ejemplo concreto: el hospital de la ciudad de Neuquén incorporó recientemente un tomógrafo para hacer diagnósticos de alta definición, lo cual es muy buena noticia. Pero a cinco kilómetros, en la ciudad de Cipolletti, ya había uno “, cuenta Tobar.

Ese es el modelo argentino, se duplican los médicos y se duplica la capacidad instalada. Es como una orquesta: si cada uno toca su instrumento sin un director ni una partitura coordinada, Nuestro sistema de salud es ruido. Hay buenos músicos, buen equipamiento y todo es bueno en general, pero lo que falta es coordinación, un director de orquesta.

Los otros ejemplos, Costa Rica, Uruguay, Brasil y Chile, sí lo tienen”, concluye. Fuente: www.infobae.com : Los países con el mejor sistema de salud de América Latina
Ver respuesta completa

¿Cómo es la atención primaria de salud en Chile?

SERVICIO DE SALUD METROPOLITANO SURORIENTE La Atención Primaria de Salud de esta Jurisdicción es la atención que ofrecen todos los Centros de Salud pertenecientes a las comunas de La Florida, La Granja, La Pintana, Puente Alto y San Ramón y las postas rurales de San José de Maipo y Pirque.

  1. Es la puerta de entrada al Sistema Público de Salud.
  2. La Atención Primaria fomenta la responsabilidad personal y colectiva, la participación del individuo, su familia y la comunidad.
  3. La salud no está determinada sólo por el sistema de salud, está condicionada en gran parte por las condiciones sociales en las cuales las personas viven trabajan.

En este sentido, la atención primaria en el cumplimiento de sus funciones considera a todos los sectores y actores responsables de contribuir a la mejora de la calidad de vida. ¿Dónde se realiza? La Atención Primaria se obtiene en el Consultorio o Posta urbana y/o rural que corresponde al domicilio del interesado.

Comprende los siguientes programas: Programa Infantil: Control del niño sano, Vacunas Consultas médicas generales, Consultas médicas, Consultas ginecológicas, Consultas sobre planificación familiar. Programa Dental: Atención Dental. Nutrición: Consultas nutricionales, Exámenes de laboratorio y radiografías, Medicamentos, Alimentos para el lactantes, embarazadas y mujeres amamantando.

Programa de Salud del Adulto: Control de salud preventivo, Consulta médica, Control de pacientes con enfermedades crónicas, Vacunación anti-influenza. Programa de Salud de la Mujer: Control pre-natal, Control paternidad responsable, Consultas morbilidad obstétrica y ginecológica.

  • Programa de Salud del Adulto y Adulto Mayor: Está orientado a dar respuesta a los problemas de salud que se presentan con gran frecuencia entre los adultos y adultos mayores.
  • Programa de Salud Mental: Atención Clínica Individual, Familiar y Grupal, Actividades de Promoción y Prevención en Establecimientos Educacionales y Centros de Salud, Subprograma Alcohol y Drogas, Depresión, Trastornos Emocionales, Violencia Intrafamiliar, Infanto juvenil, Discapacidad Psíquica, Salud Mental, Adulto Mayor, Visitas Domiciliarias, Consulta Médica, Consultoría Psiquiátrica en Atención Primaria y Derivaciones a Nivel Secundario o Red de Apoyo en Áreas de Salud Mental.

Acciones – Promoción, es decir de autocuidado: dejar de fumar, cuidado del medio ambiente, alimentarse en forma saludable, etc. – Prevención: controles de salud, vacunas, entrega de alimentos a niños y niñas, embarazadas, puérperas, adultos y adultas mayores; técnica de cepillado de dientes, sellantes de piezas dentarias, etc.

  • Tratamiento de enfermedades agudas y crónicas, cirugía menor, visita a pacientes postrados, consultas oftalmológicas, consultas de otorrino, entrega de lentes, entrega de audífonos.
  • Rehabilitación y tratamiento de personas con secuelas de enfermedades.
  • Financiamiento El financiamiento de la Atención Primaria Municipal es a través del sistema per cápita, que consiste en que la población se inscribe en un establecimiento y el municipio recibe un aporte mensual por cada persona inscrita reconocida por Fonasa, además de convenios para prestaciones específicas.

Tipos de Establecimientos

CESFAM: Centro de Salud Familiar que trabaja bajo el Modelo de Salud Integral con Enfoque Familiar y Comunitario, y por tanto, se da más énfasis a la prevención y promoción de salud, se centra en las familias y la comunidad, da importancia a la participación comunitaria, trabaja con un equipo de salud de cabecera que atiende a toda la familia en salud y enfermedad durante todo el ciclo vital y con estas acciones pretende mejorar la calidad de vida de las personas. CECOSF: Centro Comunitario de Salud Familiar, brinda atenciones básicas de salud y trabaja al alero de un CESFAM, dependiendo de éstos para prestaciones más complejas. Pretende acercar la atención de salud aun más a las personas. Postas de Salud Rural (PSR): Brinda atención que cubre las necesidades de salud de sectores de población rural. Preferentemente de fomento y protección de la salud, promoción, prevención, trabajo comunitario en salud y a su vez, recepción y atención de problemas de salud, derivando a otros establecimientos de la red las situaciones que no pueden ser resueltas en ese nivel y las urgencias que presentan los habitantes de la localidad. Cuentan con un técnico paramédico residente, disponible en forma permanente e inmediata, y con un sistema de comunicación radial con su centro de referencia.

You might be interested:  Me Duele La Piel Como Si Estuviera Quemada?

Ver respuesta completa

¿Cómo es el sistema de salud pública?

Por Salud Pública se entiende el cuidado y la promoción de la salud aplicados a toda la población o a un grupo preciso de la población. Aún cuando la salud pública no implica directamente la oferta de atención médica a las personas, la AMM afirma el papel de los médicos cuando se trata de salud pública.
Ver respuesta completa

¿Cómo se encuentra la salud pública en la actualidad?

En la actualidad, conforme la restricción general del gasto público, la mayoría de los gobiernos ha reducido sustancialmente sus gastos en salud. Es frecuente comprobar que el gasto en Salud comienza a declinar, de los últimos años de los 70′ hasta fines de los 80′, aunque no es común a todos los países.
Ver respuesta completa

¿Cómo es la salud gratuita en Chile?

A partir de septiembre de 2022, las y los beneficiarios de Fonasa pertenecientes a los tramos C y D, tendrán gratuidad en todas sus atenciones en el sistema público de salud (AUGE/GES y No AUGE/GES) sumándose a quienes son parte de los tramos A y B.
Ver respuesta completa

¿Cuántos hospitales públicos hay en Chile?

Son 29 a nivel nacional y poseen una red asistencial formada por hospitales, bajo los cuales tienen dependencia, y establecimientos municipales de atención primaria en los que tienen injerencia programática y de presupuesto, pero no administrativa.
Ver respuesta completa

¿Cómo se financian los hospitales públicos en Chile?

El financiamiento de los establecimientos hospitalarios del sector público en Chile está respaldado en un arancel de tal forma que la facturación, resultante de multiplicar los aranceles por el volumen de las prestaciones, debe ser consistente con las transferencias que reciben 1,

El Fondo Nacional de Salud (FONASA) elabora cada año una propuesta de aranceles que incluye un reajuste al valor de las prestaciones a partir de los inflactores de remuneraciones y de bienes y servicios informados por el Ministerio de Hacienda en el proceso de formulación del presupuesto anual de la Nación.

Sin embargo, estos reajustes no necesariamente reflejan las variaciones reales en los costos de los distintos factores productivos utilizados para la provisión de prestaciones de salud, lo cual puede generar brechas entre los costos reales de las prestaciones y el arancel, lo que puede afectar la sustentabilidad financiera del sistema.

  1. El estudio de costos encargado por FONASA el año 2011 2, surgió de la necesidad de actualizar la información de costos de las prestaciones más relevantes que financia.
  2. De esta forma, el estudio tuvo por objeto estimar el costo promedio de un listado de las prestaciones mayoritariamente hospitalarias más relevantes del arancel, que contribuyese a la toma de decisiones en política de precios y financiera del sector público de salud.

El presente trabajo tiene por objetivo evaluar la posición financiera de los hospitales complejos, a partir de los costos de prestaciones obtenidos del estudio mencionado. Material y Métodos El estudio de costos de FONASA utilizó un método mixto: uno ascendente, para determinar en terreno los costos directos de la prestación y uno descendente para determinar los costos indirectos que se adicionarían.

  1. En algunos casos especiales, como las prestaciones de días cama, dadas sus características particulares, se utilizó también el método descendente para determinar los costos directos e indirectos.
  2. El estudio se realizó en una muestra de 120 prestaciones que tienen un arancel definido en la modalidad de atención institucional (MAI) que fueron seleccionadas por representar cerca de 73,1% del gasto total hospitalario.

Todas estas prestaciones se costearon en 16 hospitales públicos seleccionados por conveniencia para representar al conjunto de los hospitales públicos del país. En total, se registraron cerca de 850 casos en formularios de costos (FOCO), los cuales permiten determinar los coeficientes técnicos de intensidad de uso de los factores productivos asociados a cada una de las prestaciones.

Este formulario agrupa los factores e insumos en: 1) Mano de obra; 2) Insumos (bienes y servicios de consumo) y 3) Equipamiento (equipos, muebles e instrumental). El trabajo de campo aplicando los FOCO se realizó desde julio de 2011 a marzo de 2012. Para determinar el efecto que tuvieron los costos calculados sobre la facturación y estimar la desviación que se produjo con relación al arancel existente, se valorizó la actividad a precios del arancel vigente y se comparó con la actividad valorizada con los costos encontrados.

Al comparar ambas “facturaciones”, se determina su diferencia, que representa el impacto financiero. A su vez, el impacto financiero en cada establecimiento se puede comparar con el impacto promedio del total de la muestra para establecer la desviación.

Lo anterior se basa en el criterio de igualdad teórica entre la forma en que se concreta la transferencia a través de los programas presupuestarios de prestaciones valoradas (PPV) y de prestaciones institucionales (PPI), el gasto 3 y la producción valorada. No obstante, hay dos consideraciones a tener en cuenta: 1) Esta identidad puede no ocurrir debido a que puede haber transferencias PPI que no se asocian directamente con la producción como, por ejemplo, pago de bonos por término de conflicto, actividad sin códigos de prestaciones y gastos para más de un período anual, y 2) FONASA establece una relación clara con la producción a través de las PPV y mantiene el PPI como un componente fijo que luego utiliza para ajustar los marcos presupuestarios.

Este trabajo asume esta igualdad teórica para efectos de comparación, dado que la producción hospitalaria valorada debiera tender a la igualdad con la transferencia, es decir, en una mirada retrospectiva, todos los gastos de operación incurridos debieran poder asociarse a los servicios producidos. Donde, p i, es el valor arancel para la prestación i. q i, la frecuencia de utilización de la prestación i. n, la cantidad de prestaciones presentes en el hospital. Por lo tanto,, es el valor de la producción del hospital T, la transferencia presupuestaría o ingreso, mediante programas PPV y PPI, y G, el gasto en PPV y PPI. De este modo la metodología considera los siguientes pasos: 1) Para cada hospital, se calcula la facturación de las prestaciones relevantes utilizando para ello los precios de la MAI del año 2011 y los volúmenes registrados en el REM 2007; 2) Para cada hospital se calcula la “facturación actualizada”, utilizando para ello los costos calculados en el estudio de costos FONASA manteniendo las cantidades del REM 2007 para las prestaciones, y 3) La facturación actualizada es analizada para cada hospital utilizando los precios calculados para el propio hospital y luego utilizando el vector de precios medios obtenidos para el conjunto de la muestra.

Por otra parte, las transferencias para gastos operacionales asociados a beneficiarios institucionales considerados fueron los gastos registrados por los establecimientos durante el año 2010, en los subtítulos 21 (Recursos Humanos) y subtítulo 22 (Bienes y Servicios de Consumo), descontados los gastos asociados a la generación de ingresos propios productos de prestaciones entregadas a pacientes particulares.

Los datos de la facturación, entendida como la suma del valor de multiplicar el arancel de cada prestación por su frecuencia de ocurrencia, son los correspondientes al REM 0 para cada establecimiento también para el año 2010. Estos valores incluyen las compras de servicios realizados a terceros.

Los valores se inflactaron con el IPC correspondiente para hacerlos comparables. Resultados Comparación facturación MAI versus gastos operacionales Nuestros resultados ( Tabla 1 ) revelan que, en promedio, la facturación de los hospitales ana lizados es menor al gasto. La facturación de los establecimientos representó 56,3% de los gastos operacionales en los cuales incurrieron para poder otorgar las prestaciones de salud durante el año 2010.

La brecha entre el gasto y la facturación fue 43,7%. Es decir, el gasto medido al multiplicar la actividad por los aranceles vigentes fue casi la mitad de la transferencia para gastos de operación a los hospitales.

Tabla 1. Relación facturación vs gastos operacionales (en miles de pesos)
Fuente: Cálculos propios a partir de datos de Cid et al, 2013. “Estudio de costos de prestaciones 2011”. FONASA-Departamento de Salud Pública PUC.

Impacto de nuevos costos en la facturación de los establecimientos Al comparar la facturación actual con la nueva facturación hipotética obtenida de remplazar los costos del arancel vigente por los obtenidos en el estudio de costos en las 120 prestaciones correspondientes, se determina un aumento de 84% sobre la facturación actual de los establecimientos.

  • Es decir, los nuevos precios aumentan en ese porcentaje la facturación respecto del valor de ella con el arancel vigente.
  • Esta conclusión es coherente con el punto anterior.
  • En este análisis, un hospital se encontrará en una buena posición si presenta un porcentaje de alza de la facturación, es decir, evaluando los costos nuevos calculados, que tienda a cubrir la brecha de facturación existente, en particular cuando se trata de los precios medios muestrales.

Esto es que los costos expliquen la transferencia, con los costos relativos del conjunto de hospitales, que es la forma en que seguramente el asignador de recursos los evaluará, ya que tratará de fijar el costo medio nacional como parámetro cuasi óptimo de evaluación.

Tabla 2. Simulaciones de aumento de la facturación de 14 hospitales
Fuente: elaboración propia.

table>

Tabla 3. Grupos de hospitales de acuerdo a cierre de brecha de facturación con los costos actualizados Fuente: elaboración propia.

La información de los indicadores ( Tablas 2 y 3 ) permite reconocer 4 grupos de hospitales: 1) Un primer grupo en que la combinación de los indicadores permite afirmar que estos hospitales justifican sus transferencias dado sus costos e incluso sus costos han sido superiores a la transferencia.

El Hospital Dr. Leonardo Guzmán de Antofagasta presenta un aumento de la facturación de 120% al usar sus costos actualizados y usando el vector de precios promedio del conjunto de la muestra el aumento llega a 97%; factura 56% de sus gastos operacionales y logra cubrir su brecha con creces al ser evaluado con los nuevos costos, llegando a una brecha positiva de 10% con los precios medios.

El Hospital de Puerto Montt muestra una mayor facturación de 87% con sus costos y con un vector de precios medios el aumento es 92%; posee una relación de gasto facturado sobre gasto operacional de 63,8%, brecha que logra superar quedando en 23% por encima al suponer la actualización del arancel.

En el Hospital San Juan de Dios de Curicó, el impacto en la facturación es al alza en 39% con sus propios costos, mientras que con los precios promedios aumenta a 89%; considerando su facturación, este hospital explica 61% de sus gastos operacionales y logra cubrir la brecha de 17% en exceso cuando se evalúa con costos actualizados.

El Hospital Clínico Regional de Valdivia obtiene una mayor facturación de 61% con sus propios costos y con el promedio el impacto esperado se incrementa a 79%; durante el año 2010 facturó 60% de sus gastos operacionales y la brecha es cubierta con sólo 7% de exceso.

Aunque estos 4 establecimientos están en el mismo grupo, hay una diferencia importante entre los dos primeros y los otros dos. Estos últimos, al considerar sus propios costos aún presentan brecha, en cambio los dos primeros quedan siempre por encima de la trasferencia, ello porque son hospitales con vectores de precios propios más altos que la media.2) El segundo grupo se caracteriza porque el análisis combinado muestra que los hospitales justifican sus transferencias con costos actualizados, quedando una brecha remanente considerablemente menor.

El Hospital San Pablo de Coquimbo tiene un aumento en facturación de 71% usando como precios los costos obtenidos en el establecimiento. Con el vector de precios promedio de la muestra el impacto es similar (68%). Su facturación versus sus gastos operacionales llega a explicar 54,3% del gasto y la brecha se reduce 9% con los costos actualizados del arancel.

En el Hospital Barros Luco Trudeau el impacto en la facturación es 71% con sus propios precios y 87% con los precios promedios de la muestra; durante el año 2010 facturó 56% de sus gastos operacionales y la brecha se cierra con un exceso de 5% suponiendo la actualización del arancel. El Hospital San Juan de Dios de Santiago tiene un aumento de 51% con los costos del establecimiento y con los precios promedio nacional, el impacto esperado aumenta a 57%; durante el año 2010 facturó 63% de sus gastos operacionales y cubriría su brecha casi por completo con un arancel actualizado.

El Hospital Las Higueras de Talcahuano muestra un impacto en la facturación de 82% con sus propios costos y el aumento con los precios promedio se reduce levemente (79%). Considerando su facturación versus sus gastos operacionales, se llega a explicar 54%.

Su brecha queda en sólo 3% cuando se suponen transferencias en base a un arancel actualizado.3) El tercer grupo lo conforman los dos establecimientos de especialidad que, a pesar de una reducción importante de la brecha de gastos y transferencias, en términos relativos a los otros establecimientos los precios medios de la muestra no representan bien su propia situación, seguramente por las particularidades de la especialidad y por el hecho que haya pocas prestaciones en la muestra.

En el Hospital Dr. Exequiel González Cortés, centro especializado en atención pediátrica, el impacto en la facturación es de 35% de tal modo que llega a disminuir de 54% a 38% su brecha de facturación. El Instituto Nacional del Cáncer Dr. Caupolicán Pardo Correa muestra un impacto de incremento de 59% en la facturación.

Este instituto posee la menor relación facturación actual/ gasto, con sólo 39%, los precios nuevos reducen la brecha de 61% quedando aún una brecha importante de 36%.4) En el cuarto grupo, el análisis combinado de indicadores muestra que los establecimientos justifican mejor sus transferencias con sus propios costos que con los precios medios calculados.

El Hospital Dr. Lautaro Navarro Avaria de Punta Arenas muestra una mayor facturación de 76% con sus propios costos, impacto esperado que se reduce a 65% con los precios medios de la muestra; durante el año 2010 solamente facturó 45% de sus gastos operacionales y la brecha se reduce a 26%.

En el Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar el impacto en la facturación de la aplicación de sus costos estimados llega a 90%, pero si se consideran los costos promedio muestrales el impacto esperado se reduce a 60% reduciendo su brecha de 46% a 14%. El Hospital del Salvador de Santiago tiene una mayor facturación de 104% con sus propios precios, la cual se reduce a 85% con los precios promedio del estudio dado que sus costos son más altos que los medios; durante el año 2010 solamente facturó 47% de sus gastos operacionales y la brecha es ajustada hasta 13% suponiendo la aplicación de un arancel actualizado.

El Complejo Hospitalario Dr. Sótero del Río tiene una mayor facturación de 29% con sus propios costos. Con los precios promedio este impacto aumenta a 37%. Es el hospital con menor impacto porcentual en su facturación, su brecha se cierra hasta dejarla en sólo 14% cuando se aplican los costos medios nuevos como parte del arancel.

Discusión Las estimaciones de costos realizadas con la información levantada en los establecimientos muestran que los costos calculados son, en promedio, significativamente más altos que los valores del arancel MAI vigente para el año 2011. Es decir, los hospitales gastan más en su producción que lo que facturan.

El hallazgo es que, bajo la premisa de igualdad teórica entre transferencia, gastos y valor de la producción, los precios estarían subvalorados ya que no cubren 43,7% de la facturación, generándose una brecha entre el gasto y la facturación. Esto demuestra un enorme atraso en el arancel, cuyos precios no logran representar los costos reales dificultando los procesos de evaluación financiera y de aplicación de políticas financieras y de precios.

Por ejemplo, al evaluar los déficits (deuda) corrientes es probable que se pueda despejar gran parte de la explicación en este problema. No obstante lo anterior, las brechas son diferentes entre establecimientos. La estimación del impacto de los costos calculados para cada hospital en la facturación, en todos los casos se traduce en una mayor facturación.

En general, al adoptar el vector de precios promedio (y no el de cada establecimiento) el impacto esperado cambia significativamente fijando una posición financiera más clara. Existen 4 grupos de hospitales: uno que estando bien en términos de justificar sus costos estaría gastando incluso por encima de la transferencia; el grupo mayoritario que justifica sus transferencias plenamente con sus propios costos o con los nacionales (porque además influyen significativamente en su determinación); otro grupo que probablemente se justifique por su especialidad y la pequeña participación en la muestra respecto de la gran cantidad de procedimientos que realizan y un cuarto grupo que se anota en mejor posición al considerar sus propios precios, pero no tanto al considerar los promedios.

  • La explicación de estos cambios en los valores encontrados y en las posiciones de los hospitales debiera buscarse en la complejidad de las acciones y de los establecimientos y en la casuística que los demanda, junto con otras variables relevantes.
  • Cualquier análisis de eficiencia relativa y, aún más, la exploración del mecanismo de transferencia real de recursos hace aconsejable implementar un método corrector que permita capturar dichos aspectos.
You might be interested:  Que Es El Adicional De Salud?

Una posibilidad es el uso de los Grupos Relacionados por el Diagnóstico (GRD) que permiten estandarizar la casuística hospitalaria, que es la complejidad de la demanda, para poder comparar establecimientos y corregir asignaciones en un contexto de criterios mixtos de asignación de recursos 4,5,

Otros aspectos de la demanda también pueden ser importantes en la variabilidad de los resultados, ya que frente a poblaciones grandes se genera una alta utilización, que a su vez se traduce en economías de ámbito que resultan en abaratamientos significativos por la producción de altos volúmenes de prestaciones, sobre todo en imágenes y exámenes simples.

Los factores de oferta, como la cantidad e intensidad de uso de los recursos humanos y el tipo y la antigüedad de la planta, tienen implicancias en los insumos que se utilizan y en las distintas prácticas clínicas y deben ser relevantes en las diferenciales encontradas.

Lo mismo ocurre con la cantidad y tipo de tecnología que usan, que también influyen en los insumos. Finalmente, varios hospitales en que las variaciones respecto del arancel son significativas, se encuentran en una fase de normalización anterior y/o post terremoto y, por lo tanto, es de esperar que tenga costos promedios más altos mientras no alcancen un estado normal de ejecución de sus actividades.

Dado lo anterior, se debe ser cuidadoso en el análisis: costos menores no siempre son eficientes y costos mayores no siempre son muestras de ineficiencias. No se puede llegar a conclusiones sobre la eficiencia si, al menos, no se ajustan los costos por complejidad y cantidad de prestaciones y se comparan los hospitales en grupos homogéneos de capacidad.

  1. Referencias 1. Erazo A.
  2. La protección social en Chile El Plan AUGE: Avances y desafíos”.
  3. CEPAL, Serie financiamiento del desarrollo Nº 238, julio de 2011, Santiago.2.
  4. Cid C, Bastías G, Sánchez J, Sgombich X, Prieto L, Peñaloza B, et al.
  5. Estudio de costos de prestaciones de salud 2011″.
  6. FONASA – Departamento de Salud Pública.

Pontificia Universidad Católica de Chile. Disponible en www.fonasa.cl (consultado el 30 de marzo de 2013).3. Lenz R. “Políticas Actuales de Gestión y Asignación de Recursos en Salud. En el Sistema Público de Salud”. Financiamiento, Eficacia y Equidad en salud.

  1. Lenz consultores, noviembre de 2010, presentación power point.
  2. Disponible en www.mednet.cl/medios/eventos/economiasalud/docdescarga/Lenz.pdf (consultado el 30 de diciembre de 2013).4.
  3. Cid C, Ibern P.
  4. Regulación del financiamiento a Hospitales: “yardstick competition” aplicada a los hospitales públicos en Chile”.

Cuad Med Soc 2008; 48 (3): 155-64.5. Ibern P, Ortún V, Meneu R, García-Goñi M. “Sistema de pago de los egresos hospitalarios”. Informe para FONASA-MINSAL, Centre de Recerca en Economia i Salut. Universitat Pompeu Fabra. Disponible en www.minsal.cl (visitado el 30 de marzo de 2013).
Ver respuesta completa

¿Cómo es la calidad del servicio de salud?

Servicios sanitarios de calidad

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible subrayan que la calidad es un elemento clave de la cobertura sanitaria universal. La meta 3.8 de los ODS insta a los países a lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, y el acceso a servicios de salud esenciales de calidad. Cada año se atribuyen entre 5,7 y 8,4 millones de muertes a la atención de calidad deficiente en los países de ingresos bajos y medianos, lo que representa hasta el 15% de las muertes en esos países. El 60% de las muertes en los países de ingresos bajos y medianos por afecciones que requieren atención sanitaria son imputables a la atención de calidad deficiente, mientras que las muertes restantes son consecuencia de que no se utilice el sistema de salud. En esos países, la atención de calidad insuficiente conlleva pérdidas de productividad por valor de US$ 1,4 a US$ 1,6 billones anuales En los países de ingresos altos, 1 de cada 10 pacientes sufre daños al recibir atención hospitalaria, y cabe prever que 7 de cada 100 pacientes hospitalizados contraigan una infección relacionada con la atención sanitaria. Se ha estimado que los sistemas de salud de alta calidad podrían evitar 2,5 millones de muertes por enfermedades cardiovasculares, 900 000 muertes por tuberculosis, 1 millón de muertes de recién nacidos y la mitad de todas las muertes maternas cada año. A nivel mundial, las estructuras esenciales para lograr una atención de calidad son insuficientes: 1 de cada 8 centros sanitarios no tiene abastecimiento de agua, 1 de cada 5 no tiene servicio de saneamiento y 1 de cada 6 no tiene instalaciones para lavarse las manos en los puntos de atención. Se calcula que 1800 millones de personas, es decir, el 24% de la población mundial, viven en contextos frágiles en los que hay dificultades para la prestación de servicios de salud esenciales de calidad. En esos contextos se registra una gran proporción de las muertes maternas, infantiles y neonatales evitables.

La calidad de la atención es el grado en que los servicios de salud para las personas y los grupos de población incrementan la probabilidad de alcanzar resultados sanitarios deseados y se ajustan a conocimientos profesionales basados en datos probatorios.

Esta definición de calidad de la atención abarca la promoción, la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y la paliación, e implica que la calidad de la atención puede medirse y mejorarse continuamente mediante la prestación de una atención basada en datos probatorios que tenga en cuenta las necesidades y preferencias de los usuarios de los servicios: los pacientes, las familias y las comunidades.

En los últimos decenios se han descrito diferentes elementos de la calidad. Actualmente hay un consenso evidente en cuanto a los servicios sanitarios de calidad, que deben ser:

eficaces : proporcionarán servicios de salud basados en datos probatorios a quienes los necesiten; seguros : evitarán lesionar a las personas a las que dispensen atención; centrados en la persona : dispensarán atención adecuada a las preferencias, las necesidades y los valores personales, en el marco de servicios sanitarios que se organizan en torno a las necesidades de la persona; oportunos : reducirán los tiempos de espera y las demoras, que en ocasiones son perjudiciales, tanto para los que reciben la atención como para los que la prestan; equitativos : dispensarán una atención cuya calidad no variará por motivos de edad, sexo, género, raza, etnia, lugar geográfico, religión, situación socioeconómica, idioma o afiliación política; integrados : dispensarán una atención coordinada a todos los niveles y entre los distintos proveedores que facilite toda la gama de servicios sanitarios durante el curso de la vida; y eficientes : maximizarán los beneficios de los recursos disponibles y evitarán el despilfarro.

Muchos de estos atributos de calidad están estrechamente relacionados con principios éticos.
Ver respuesta completa

¿Cómo es la calidad de la salud?

La calidad en salud se mide por el grado de satisfacción del paciente ante cualquier episodio de enfermedad o ingreso en un centro hospitalario. Ofrecer calidad en salud significa poner a disposición de los pacientes los mejores medios, infraestructuras y materiales con tal de poder dar la máxima calidad posible.
Ver respuesta completa

¿Cómo es la calidad de vida en Chile 2022?

¿Cómo es la vida – ¿Cómo va la vida? Chile ha avanzado en gran medida en la última década en lo que respecta a la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. Desde la década de 1990, el país ha tenido un historial de crecimiento sólido y reducción de la pobreza.

  1. No obstante, en comparación con los demás países incluidos en el Índice para una Vida Mejor, Chile tiene un desempeño menor en promedio en ingreso, empleo, educación, calidad medioambiental, relaciones sociales, compromiso cívico, seguridad y satisfacción ante la vida.
  2. Estos resultados se basan en una selección de datos disponibles.

Aunque el dinero no puede comprar la felicidad, es un medio importante para lograr estándares de vida más elevados. En Chile, el ingreso familiar disponible neto ajustado promedio per cápita es mucho menor que el promedio de la OCDE de 30 490 USD al año.

En términos de empleo, alrededor del 56% de las personas de 15 a 64 años de edad en Chile tienen un empleo remunerado, cifra menor que el promedio de la OCDE de 66%. Cerca del 65% de los hombres tienen un empleo remunerado, en comparación con el 47% de las mujeres. En Chile, aproximadamente el 8% de los empleados tienen un horario de trabajo muy largo, cifra menor que el promedio de la OCDE de 10%; y, entre ellos, el 10% de los hombres trabajan con remuneración muchas horas en comparación con el 5% de las mujeres.

Tener un buen nivel educativo y de competencias es un requisito importante para encontrar empleo. En Chile, el 67% de los adultos de 25 a 64 años han terminado la educación media superior, cifra menor que el promedio de la OCDE de 79%. Esto varía ligeramente entre hombres y mujeres, ya que el 67% de ellos han terminado con éxito la educación media superior en comparación con el 68% de las mujeres.

En lo que respecta a la calidad de la educación, el estudiante promedio en Chile obtuvo un resultado de 438 puntos en lectura, matemáticas y ciencias en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, Este resultado es menor que la media de la OCDE de 488.

En promedio en Chile, las niñas superaron a los niños por 3 puntos, diferencia menor que el promedio OCDE de 5 puntos. En el campo de la salud, en Chile la esperanza de vida al nacer es de 81 años, cifra que coincide con el promedio de la OCDE. La esperanza de vida para las mujeres se sitúa en los 83 años, en comparación con 78 años para los hombres.

  1. El nivel de partículas atmosféricas PM2.5 —partículas contaminantes del aire lo suficientemente pequeñas como para penetrar en los pulmones y dañarlos— es de 23.4 microgramos por metro cúbico, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 14 microgramos por metro cúbico.
  2. En Chile, el 62% de las personas dicen estar satisfechas con la calidad del agua, cifra mucho menor que el promedio de la OCDE de 84%.

En lo que concierne al ámbito público, en Chile hay un nivel moderado de sentido de comunidad y de compromiso cívico: el 88% de las personas creen conocer a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesiten, cifra menor que el promedio de la OCDE de 91%.

  1. La participación electoral, una medida de la participación ciudadana en el proceso político, fue del 47% durante elecciones recientes, cifra mucho menor que el promedio de la OCDE de 69%.
  2. La situación económica y social puede afectar la tasa de votación; la participación electoral entre el 20% que ocupa el nivel superior de la escala de ingresos se estima en 56%, mientras que para el 20% que ocupa el nivel inferior se estima en 45%.

Al pedírseles que calificaran su satisfacción general ante la vida en una escala de 0 a 10, los chilenos le otorgaron una calificación promedio de 6.2, cifra menor al promedio de la OCDE de 6.7,
Ver respuesta completa

¿Qué es la calidad del sistema de salud?

Según Carlos Alfonso Kerguelén, la calidad en salud es “la provisión de servicios de salud a los usuarios de forma accesible, equitativa y con un nivel profesional óptimo, considerando el balance entre beneficios, riesgos y costos, con el fin de lograr la satisfacción de los usuarios”.

De este modo la generación, evaluación y mejoramiento continuo de la calidad en la atención y su impacto sobre las condiciones de salubridad y bienestar de la población son factores fundamentales al momento de evaluar dicho concepto. Para este propósito se crea un Sistema de Gestión de la Calidad en Salud, cuyo objetivo general es “mejorar la condición de los servicios, recursos y tecnología del sector a través de la generación de una cultura de calidad, sensible a las necesidades de los usuarios externos e internos” (Minsa).

Esto es reconocido como un valor imprescindible en la cultura organizacional. Al aplicarse metodologías y herramientas de calidad, desarrolladas de manera conjunta con los usuarios internos y externos, las instituciones de salud, y la sociedad en general, habrá una mejora sustancial en la atención de los establecimientos.

Enfoque al usuario: las organizaciones dependen de los usuarios; por lo tanto, deben entender sus necesidades y esforzarse en satisfacer sus demandas. Liderazgo: para cumplir los objetivos de calidad se requiere de líderes que dirijan a sus organizaciones hacia una mejora continua. Participación del personal: el personal es esencial para una gestión de este tipo, ya que es mediante el compromiso de todos los trabajadores que se pueden cumplir los objetivos y metas en beneficio de la calidad. Enfoque basado en procesos: las actividades y recursos relacionados se gestionan como un proceso con el fin de alcanzar los objetivos deseados de manera más eficiente. Relaciones mutuamente beneficiosas con el proveedor : los proveedores son imprescindibles para la generación del valor de una organización, por esta razón deben ser evaluadas sus necesidades y demandas. Mejora continua de la calidad: elevar los estándares técnicos, humanos y administrativos debe entenderse como una necesidad permanente para las organizaciones.

Asimismo, las políticas que orientan la gestión de la calidad son las siguientes:

Con relación a las personas: fomentar el suministro de servicios de salud que eleven la condición de vida de las personas, evaluar la satisfacción de los usuarios e informar a la población sobre este sistema de gestión. Con relación a los trabajadores: promover una cultura ética y de calidad para lograr comportamientos responsables del personal, fomentar el trabajo en equipo y desarrollar el potencial humano. Con relación a las unidades prestadoras de salud: asegurar la provisión de recursos, fortalecer el marco normativo para la organización y el funcionamiento de los establecimientos, y fortificar la normalización de los procesos de atención. Con relación a la sociedad: fomentar la participación social y el derecho social en salud y las buenas prácticas médicas; y mejorar las condiciones de bienestar para el desarrollo social integral y sostenible. Con relación al Estado: desde la política de calidad del Minsa y otras políticas del Gobierno, posibilitar la construcción de un Estado de derecho y una sociedad más justa y democrática.

¿Deseas averiguar más acerca de la calidad en salud? Visita nuestro portal Conexión ESAN y lee el artículo ” Los diferentes conceptos de calidad en salud ” o inscríbete en el Diploma en Formalización y Categorización de Instituciones en Servicios de Salud,

  • Fuentes: Ministerio de Salud del Perú (2007).
  • Sistema de gestión de la calidad en salud,
  • Lima: Ministerio de Salud del Perú,
  • Erguelén Botero, Carlos Alfonso (2008) Calidad en Salud en Colombia: Los principios,
  • Bogotá: Programa de Apoyo a la Reforma de Salud,
  • Conexión Esan Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business.

Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más.
Ver respuesta completa